Acapulco es un destino turístico que desde décadas atrás goza de una gran popularidad y acoge a todos sus visitantes, que le profesan el cariño más grande y que además disfrutan de un clima cálido, hermosas playas, vida nocturna y una extensa y deliciosa gastronomía.
Esta hermosa costa guerrerense empezó a ganar popularidad y cariño alrededor de los años 50s; ya que, diferentes celebridades internacionales y locales empezaron a vacacionar aquí, impulsando el crecimiento económico y de interés de la costa.
Personajes como Elizabeth Taylor y Mike Todd contrajeron matrimonio, los Kennedy celebraron su luna de miel, Frank Sinatra era un visitante frecuente y fue hogar de películas extranjeras y del cine mexicano como El Bolero de Raquel, El Coyote Emplumado y la tan aclamada serie el Chavo del 8, cuya saga de “Vacaciones en Acapulco” fue grabada en el ahora Hotel Emporio Acapulco.

Sin embargo; Acapulco es un destino turístico que ha evolucionado en muchos aspectos y que su historia es tan interesante y llamativa como en la actualidad; por tal razón hoy te daremos un repaso por los años dorados de Acapulco que ¡No te puedes perder!
Hablar de los inicios en la transformación de la imponente zona de lo que hoy es Acapulco es remontarse a tiempos en los que este hermoso lugar era solo una tranquila villa.
Un pequeño pueblo en donde la mayoría eran pescadores, siendo esta la principal actividad económica de la bahía, pero que al acercarse la mitad del siglo XX, se aproximaba también su transformación, que la haría pasar de un lugar casi desolado a un sitio turístico de reconocimiento mundial.
Esta transformación de la zona como sitio turístico produjo modificaciones en el paisaje o infraestructura de la localidad, a fin de que la misma tomará una forma urbana, lo cual trajo consigo el crecimiento poblacional, pues empezó a prosperar en ámbitos económicos, logrando que la expansión del área turística fuese cada vez más notoria y con mayor protagonismo.
Alrededor de los años 50’s, llegar a este puerto no era tan sencillo, era necesario recorrer la carretera México-Acapulco, esta se trataba fundamentalmente de un camino inmerso en medio del bosque, en el que conforme se iba avanzando kilómetro a kilómetro, se sumergía en la humedad y el calor que anuncia la proximidad del océano.
Una vez que se llegaba a Acapulco, podía observarse un mar de aguas muy cristalinas, con una limpia sorprendente, en el que la arena apenas contaba con la presencia de algunas personas y donde no se observaban tantos hoteles, mucho menos los grandes resorts de los que goza actualmente.
El pequeño pueblo de Acapulco sufrió una aceleración importante, logrando así que se transformará pronto en una ciudad. Gran parte de este cambio se debió a que el entonces presidente, Miguel Alemán, tenía intereses importantes en aprovechar la belleza de Acapulco.
El plan era potenciar un sitio turístico que se encontraba cerca de la Ciudad de México, y que atrajera a los estadounidenses a visitar la zona, logrando obtener recursos económicos valiosos al país, pues la postguerra hacía difícil viajar a destinos que se ubicaran en Europa, lo cual aventajaba a Acapulco, haciendo de este un destino deseado mucho más económico.
De esta manera, se hicieron grandes esfuerzos muy velozmente para modernizar Acapulco y hacer de este un gran complejo turístico. Fue justamente en la década de los 50´s que el proyecto de hacer de Acapulco un lugar de descanso mundialmente conocido, tomó mayor forma. Se inauguró la importante Avenida Costera Miguel Alemán, la cual hacía más fácil el acceso a esta costa.
Para aquellas fechas estaban en construcción hoteles icónicos del lugar, como la Casa Blanca, El Mirador del Monte, Las Palmas y El Papagayo, por nombrar algunos.